Acrilamida, el contaminante descontrolado (o no) en tu comida

La acrilamida es un contaminante químico que se genera de forma natural en los alimentos que se someten a temperaturas superiores a 120ºC y que están poco hidratados. Este químico se da gracias a la Reacción de Maillard (la que oscurece y afecta al sabor de la comida). La acrilamida se genera a través de los azúcares y los aminoácidos presentes de forma natural en la comida, este compuesto lo podemos encontrar en alimentos como las patatas fritas, panes, galletas, café, etc. Básicamente todos aquellos que hayan sufrido un proceso de horneado, asado, tostado, fritura…

Tras ser introducida en nuestro organismo a través de los alimentos, es absorbida en los intestinos y es metabolizada, dando lugar a otros compuestos como pueden ser la glicidamida, el cual es el principal metabolito.

Este contaminante ha sido estudiado y catalogado como mutagénico y carcinogénico, en ratas se ha detectado cáncer de mama, testículos, glándulas, pulmón y tiroides entre otros. Además, se ha visto que puede provocar problemas en el Sistema Nervioso Central provocando parálisis.

Actualmente en humanos se ha visto el riesgo de desarrollo de cáncer en riñón, endometrio y ovarios, pero los datos preliminares no muestras relación directa y es necesario seguir investigando y controlando sus efectos. La EFSA así lo ha expresado.


Si te gusta nuestro contenido, síguenos para tenerlo de manera rápida y ayúdanos a crecer.


El problema de este tipo de contaminantes es que se forman tanto en la industria alimentaria en procesos térmicos como en casa, por tanto, es difícil de controlar y regular a unos niveles que sean seguros o permisibles. La recomendación que se hace desde las autoridades es la de “No lo quemes, dóralo ligeramente”, como se ha dicho antes, estos compuestos surgen de las altas temperaturas y del cocinado de los alimentos, a mayor temperatura más acrilamida tendremos, y cuanto más tiempo de cocinado también.

No lo quemes, dóralo.

Cabe decir que no hay que alarmarse respecto a la acrilamida de una manera exagerada, ésta siempre ha estado ahí, pero lógicamente y como debe ser, a mayor conocimiento más podremos limitar y hacer nuestros alimentos más seguros. La recomendación: no compres alimentos muy tostados, quemados o excesivamente cocinados, comer menos fritos y la premisa de dorar ligeramente.

Hasta el siguiente artículo, puedes apoyar el blog compartiendo en tus redes sociales.

2 comentarios sobre “Acrilamida, el contaminante descontrolado (o no) en tu comida

Deja un comentario