NutriScore está roto.

La polémica de esta semana ha sido el NutriScore. El ministro de Consumo, Garzón, se metió en twitter en una polémica un poco absurda en relación al etiquetado y la política.

Acusó a la oposición de verter críticas negativas sobre el sistema NutriScore porque penaliza según qué alimentos. Pero la cosa reside en que esta crítica además de usarse como arma arrojadiza en la política, en la cual no pienso entrar porque no es mi competencia, numerosas y numerosos expertos en alimentos y nutrición han dado la alarma porque este sistema está roto desde su nacimiento. Y lo está.

Esta última semana veíamos como el Aceite de Oliva salía de este NutriScore porque recibía una nota que no corresponde con sus bondades para la alimentación que están totalmente probadas científicamente. Como el ejemplo del aceite de oliva tenemos otros muchos:

El aceite de oliva ha pasado por varias etapas hasta que se ha anunciado su salida: en un inicio recibió una calificación D, la más baja, porque básicamente es una grasa y no se tienen en cuenta sus propiedades como alimento, sólo sus componentes o nutrientes.

Puedes escuchar sobre NutriScore en el podcast de xaqtas

¿Pero qué es esto de las letras? ¿Cómo funciona NutriScore?

Es una escala de letras y colores, desde la A en verde hasta la E en rojo de mejor a peor valorado. Este sistema lo diseñaron en la Agencia Nacional de Salud francesa buscando un sistema de etiquetado que sea visual y fácil de entender (spoiler: sale mal). Y otros países europeos se unieron a la aventura: Bélgica y Alemania, y en la UE se debate si hacerlo extensible a toda la Unión.

La valoración de cada alimento va a depender de un algoritmo, el cual da una nota de la A a la E en función de la presencia de compuestos favorables o desfavorables.

Compuestos favorables: porcentaje de frutas, verduras, legumbres, frutos secos, proteína y fibras.
Compuestos desfavorables: Azúcares sencillos (como el de mesa), grasas saturadas y sal.

NutriScore se aplica productos procesados y envasados, por tanto no aplica a:

  • Carne, pescado, frutas, verduras y legumbres que estén frescas
  • Productos de un solo ingrediente: vinagre, miel
  • El café, té y las infusiones de hierbas y frutas
  • Los alimentos que se venden en envases de menos de 25 cm².
  • Las bebidas alcohólicas

En un inicio se nos animaba a comparar tanto alimentos que están en la misma familia como los que no pertenecen a ella, pero en este momento ya se nos ha dicho que sirve para comprar alimentos de la misma familia y poco más.

Y claro, no todos los alimentos son iguales, comparar las grasas que existen en una pizza con las de una botella de aceite de oliva virgen extra no tiene mucho sentido. Otra cosa es el hecho de que un alimento que obtenga una de las letras en la zona verde del semáforo no quiere decir que sea totalmente sano, de hecho, estamos viendo muchos cereales chocolateados que están en esa franja y precisamente sanos no son.

Con pequeños cambios en la composición, que no mejoran la calidad nutricional del alimento, puede pasarse de una C-D a una B. ¿Y quién aparece en esta ecuación de nuevo? La app yuka, que como ya hemos dicho miles de veces no es una buena referencia para saber si un alimento es sano o no.

Lo que está claro es que si la industria de procesados está haciendo gala del Nutri-Score es que hay un problema de base y no va a solucionarse.

Así que, señor Garzón, póngase las pilas y apliquen un sistema más efectivo. En Chile, por ejemplo, los procesados y los destinados a niños van sin colores llamativos y con unos cartelones en el frontal que indica si tiene alta cantidad de azúcar, grasas y sales. Eso es lo que necesitamos, menos publi y más advertir que algo no es sano y dejar de comparar un bollo de chocolate con una botella de aceite. Porque hay cosas que son un sinsentido.

NutriScore nació con el objetivo de reformular alimentos procesados para hacerlos más sanos, pero esto no ha ocurrido. Y tenemos alimentos que han tenido que excepcionarse porque son sanos y salen peor parados que un ultraprocesado.

Así que esta es mi reflexión sobre este etiquetado que ha sido creado con muchísimos errores y que es necesario modificar desde ya. Más que modificar, cambiar por completo.

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