Si es verde es sano. O no.

Muchas veces, de manera personal y en tono de broma, he dicho que si es verde es sano. Porque todos sabemos que todo lo que sea verde, proviene de una planta y es automáticamente sano, buenísimo para la salud y aunque tenga al lado un kilo de alitas de pollo fritas y chorreando salsa barbacoa no pasa nada, porque te han puesto al lado tres trozos de apio para que adorne, porque… ¿quién se come eso?


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En estos momentos, como consumidores, estamos bombardeados continuamente en las redes sociales con términos como real food (¿en serio, qué es esto, Matrix?), detox (que eso ya lo tratamos aquí), productos sin E’s… y así podría seguir hasta mañana. Porque ahora todos somos muy sanos, odiamos la química y cuanto más <<natural>>, mejor.

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Como acompañamiento para una ensalada está bien, pero esto no va a mejorar tu salud.

Todos sabemos que lo natural debe ser de colores vivos, a ser posible verde, porque así provienen de plantas y las plantas son muy beneficiosas para la salud. Porque, ¿qué puede salir mal?

Pues probablemente todo, últimamente se ha visto como la industria está virando hacia un excesivo uso de expresiones que dan a entender que la química, por el simple hecho de ser química, es mala. Cuando en realidad es la que ha ayudado que los alimentos sean mejores, más seguros y no presenten problemas para el consumidor, todos los aditivos que se añaden en alimentación poseen un número “E” asignado por la Comisión Europea. El control es tan alto que no todos los aditivos se pueden usar en todos los alimentos y siempre hay un máximo permitido.

Todo en exceso puede ser perjudicial para la salud, ya sea natural o artificial. Un ejemplo (entre los cientos que podemos encontrar últimamente) es el de la Stevia, o por su nombre no comercial Glucósido de Esteviol, este edulcorante se ha hecho famoso por ser “natural”, pero la realidad difiere de la publicidad. Este edulcorante, como el resto de los que ya conocemos, tiene también su número “E” asignado (E-960), un límite de ingesta diaria por debajo de otros que consideramos ahora peoresEste edulcorante también se extrae mediante procedimientos químicos y de transformación en industria y sin embargo se dice que es más “natural” que otros, cuando no deja de ser uno más.

En esta fiebre por lo sano y natural se han llegado a publicitar, vender y promocionar infinidad de productos, algunos como suplementos, batidos y demás similares (todos conocemos la famosa marca de las hojas verdes que se distribuye a nivel mundial y patrocina a deportistas y famosos). Lo cual nos lleva a un punto clave: si lo anuncia un famoso, desconfía. Algunos de estos famosos promocionan hasta <<lavativas detox de café>> (Fuente).

Lo que quiero decir con todo este texto es que no hay que dejarse llevar por el bombardeo publicitario, es difícil, pero hay que tener en cuenta muchos factores a la hora de hacer la compra en el supermercado, no todo lo que hay en el súper es malo pero sí es seguro. Y sobre todo, hacer caso a los organismos oficiales de seguridad alimentaria.

 

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